• Profesionalidad: contamos con un colectivo calificado acorde a la actividad que desempeña; capacitado para dar respuesta a las inquietudes del cliente con eficacia y cumplir los objetivos institucionales con eficiencia. Utilizamos plenamente nuestros conocimientos y capacidades en función del trabajo, la optimización del tiempo y otros recursos. La competencia profesional distingue nuestro trabajo en un clima de respeto, buen trato y compromiso hacia los públicos.
  • Responsabilidad: mantenemos una actitud responsable y comprometida con las tareas asignadas y con el cumplimiento de los objetivos trazados
  • Honestidad: nos distingue la transparencia en el ejercicio de las funciones y la integridad en nuestro comportamiento. El trato a nuestros públicos está sustentado en la coherencia entre nuestro decir y nuestro hacer. La capacidad de crítica y autocrítica constituye un soporte de nuestro desarrollo empresarial.
  • Eficiencia: cumplimos con los objetivos de trabajo y respondemos a las tareas asignadas con rapidez y calidad.
  • Disciplina: nos comportamos según las normas que identifican la moral socialista y mantenemos una conducta que responde a los principios éticos de nuestra sociedad. El cumplimiento de la disciplina laboral se manifiesta en el ejercicio de nuestras funciones.